Mostrando entradas con la etiqueta Vitattum. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vitattum. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de mayo de 2012

Hippeastrum semilla 2012 - 1. Un invierno muy irregular.

Este año la floración de mis hippeastrum se ha retrasado un poco, probablemente como consecuencia de los veinte días de frío del mes de febrero. Con las cálidas temperaturas de la primera parte de este invierno muchas bulbosas han estado activas, incluso una cala había florecido a finales de enero, pero fue llegar el frío de febrero y paralizarse todo. Las calas no volvieron a florecer hasta bastante entrado marzo y algún hippeastrum, que empezó a asomar la vara floral a finales de febrero, paralizó su desarrollo durante muchos días. 

A finales de febrero decidí cambiar de maceta los hippeastrum de semilla de tres años y recolocar los de los semilleros del año pasado, aprovechando la paralización provocada por el frío, pero unas lluvias más prolongadas e intensas de lo previsto casi los conducen al desastre. Transcurridos más de veinte días y, ya, con una temperatura primaveral, pude comprobar que sus hojas no crecían y algunas iban adquiriendo un color verde oscuro, lo que me hizo sospechar que las raíces podían estar dañadas y podridas por el exceso de humedad. Al tirar un poco de los bulbos, se podía comprobar que no estaban bien agarrados al sustrato. Cuando desenterré uno de ellos, observé que la mayoría de sus raíces estaban podridas, por lo que tuve que revisarlos todos, quitarles las dañadas, ya que impedían el nacimiento de nuevas y el desarrollo de las que quedaban, y plantarlos de nuevo. Su reacción al tratamiento fue inmediata y, para mí, sorprendente, ya que en apenas en poco más de una semana comenzaron a despuntar las hojas y los bulbos parecían bien asentados en el sustrato, a pesar de que a la mayoría sólo le quedaba una raíz sana, lo que hacía pensar que comenzaban a absorber regularmente los nutrientes. Ningún problema tuve con los hippeastrum de los semilleros del año pasado, también trasplantados, ya que estaba a cubierto.  

Normalmente el primer hippeastrum que me florece es un johnsonii, pero este año se han retrasado y el primero que ha florecido es uno procedente de semilla de dos años de un cruce entre vitattum y rojo. El tamaño del bulbo es como el de una pelota de golf, su vara floral apenas ha sobrepasado los diez centímetros, sus dos flores han sido muy pequeñas y alguno de su pétalos no se ha desarrollado completamente. Algo que me ha sorprendido es que en su corta existencia, además de florecer, ha dado cuatro hijuelos.

Este es el primero de la temporada 2012






Me encanta la escena de esta película



sábado, 18 de junio de 2011

Los otros


Un poco triste voy llevando el fin de la temporada de "hippes" que, además y como siempre, anuncia la llegada de los cuarenta grados. El año pasado fue horrible. A un verdadero diluvio le sucedieron más de cincuenta grados al sol y en mi ausencia algunos, prácticamente, se cocieron. No obstante, la experiencia me resultó útil. Por eso, una buena práctica es no regar cuando se prevén temperaturas altas extremas. El bulbo no se va a morir, pero la combinación agua calor es letal. Resultado: daños en las capas externas e internas del bulbo y amenaza de hongos.

Pero ya pienso en la nueva temporada, en la que espero ver florecer lo que queda de los semilleros de 2009 y algunos de 2010. En esta última, me sirvieron de base fundamental para la obtención de semillas unos hippeastrum vitattum, johnsonii, un rojo burdeos y dos de color rojo, de los que desconozco su nombre comercial, y que han servido de reproductores en los cruces con una amplia variedad de "hippes". En total unas 34 cápsulas, de las que puse a germinar semillas de 21. En 2011 puse a germinar el resto y no han perdido el poder germinativo.

El hippeastrum vitattum, para mí, ha sido el mejor reproductor de semillas. Germinan, prácticamente todas. Demuestran un vigor extraordinario en el crecimiento de las plántulas y, salvo accidente, se prevé que todas lleguen a florecer.



Sin embargo, el hippeastrum johnsonii me ha dado un resultado distinto. En apariencia, el desarrollo de la cápsula que contiene las semillas es normal, incluso de mejor aspecto que las demás variedades. Pero, de repente, la cápsula, que parecía estallar, prácticamente, se desinfla y se retrasa su ruptura. Una vez abierta, las semillas no presentan muy buen aspecto y el resultado de la germinación ha variado entre un 10 y un 50% por cápsula. Por ello no recomiendo la utilización del johnsonii como reproductor. Yo de ahora en adelante lo utilizaré como donante de polen.



Los dos hippes rojos han dado unos resultados, prácticamente, equivalentes a los del vitattum.


Todos los hippeastrum sufren un gran desgaste en el proceso de formación de las cápsulas de semillas, tanto en la estructura de sus capas como en sus reservas energéticas. No hay que olvidar que la vara, al objeto de conseguir las semillas, prolonga su ciclo vital, casi, cuatro veces más que si sólo se limitara a florecer. Por otra parte, la vara emerge desde el plato vasal entre las capas compactas que integran el conjunto del bulbo y se produce un hueco que va a afectar a las capas más jóvenes. Este conjunto de variables que se producen en el proceso de formación de semillas, aconsejan no utilizar bulbos de los que sólo se tenga un ejemplar, ya que podría perderse. Es prudente esperar a tener un hijuelo y después intentar sacarle semillas.

En el siguiente vídeo se recogen los frutos de la temporada de "hippes" 2011



jueves, 19 de mayo de 2011

Un hippeastrum vitatum muy especial


Este hippeastrum nació de semilla sembrada a principios de julio de 2009, que me envió una amiga de Mallorca, Margalida, y, según me dijo, procedente de un "cruce" de vitattum (receptor de polen) y blanco (donante de polen, según ella de un bulbo expuesto para la venta en un centro comercial. Sonrisa.). Al observarse al natural se percibe una predominancia del vitattum, aunque el color rojo es más intenso y en los pétalos superiores se perciben unos trazos casi de color marrón chocolate. La textura de los pétalos también es claramente vitattum. En cambio, el tamaño está entre uno y otro. En su conjunto se observa una gran armonía en la coloración de los pétalos.









En las fotos inferiores dos hippeastrum idénticos al donante y al receptor, blanco y vitattum.








Y para disfrutar contemplándola, como siempre buena música, en este caso: "manouche". Rosenberg Trio interpretando "For Sephora".